135.- Para encender una fe, no de derecha (que en el fondo aspira a conservarlo todo, hasta lo injusto), ni de izquierda (que en el fondo aspira a destruirlo todo, hasta lo bueno), sino una fe colectiva, integradora, nacional, ha nacido el fascismo.
"Crisis del liberalismo" (1ª Carta a J.I. Luca de Tena).
Diario ABC. 22-03-1933. [jaoc0007.html]
136.- El fascismo no es una táctica –la violencia–. Es una idea –la unidad–. Frente al marxismo, que afirma como dogma la lucha de clases, y frente al liberalismo, que exige como mecánica la lucha de partidos, el fascismo sostiene que hay algo sobre los partidos y sobre las clases, algo de naturaleza permanente, trascendente, suprema: la unidad histórica llamada Patria.
"Crisis del liberalismo" (1ª Carta a J.I. Luca de Tena).
Diario ABC. 22-03-1933. [jaoc0007.html]
137.- No hay nada más lejano del señorito ocioso, convidado a una vida en la que no cumple ninguna función, que el ciudadano del Estado fascista, a quien no se reconoce ningún derecho sino en razón del servicio que presta desde su sitio. Si algo merece llamarse de veras un Estado de trabajadores, es el Estado fascista.
"Crisis del liberalismo" (1ª Carta a J.I. Luca de Tena).
Diario ABC. 22-03-1933. [jaoc0007.html]
138.- En un Estado fascista no triunfa la clase más fuerte ni el partido más numeroso; que triunfa el principio ordenador común a todos, el pensamiento nacional constante, del que el Estado es órgano.
"Crisis del liberalismo" (1ª Carta a J.I. Luca de Tena).
Diario ABC. 22-03-1933. [jaoc0007.html]
139.- Casi ninguna de las objeciones contra el fascismo está formulada de buena fe. Alienta en ellas el oculto deseo de proporcionarse una disculpa ideológica para la pereza o la cobardía, cuando no para el defecto nacional por excelencia: la envidia, que es capaz de malograr las cosas mejores, con tal de que no deparen a semejante ocasión de lucimiento.
"La violencia y la justicia".
Carta a Julián Pemartín. 02-04-1933. [jaoc0009.html]
140.- Mientras en Roma se firma el Tratado de Letrán, aquí tachamos de anticatólico al fascismo. Al fascismo que en Italia, después de noventa años de masonería liberal, ha restablecido en las escuelas el crucifijo y la enseñanza religiosa. Comprendo la inquietud en países protestantes donde pudiera haber pugna entre la tradición religiosa nacional y el fervor católico de una minoría. Pero en España ¿a qué puede conducir la exaltación de lo genuino nacional sino a encontrar las constantes católicas de nuestra misión en el mundo?
"La violencia y la justicia".
Carta a Julián Pemartín. 02-04-1933. [jaoc0009.html]