(A)
6.- Nosotros consideramos al individuo como unidad fundamental, porque éste es el sentido de España, que siempre ha considerado al hombre como portador de valores eternos.
"España y la barbarie".
Conferencia en el teatro Calderón, de Valladolid. 03-03-1935. [jaoc0086.html]
7.- ...sólo se respeta la libertad del hombre cuando se le estima, como nosotros le estimamos, portador de valores eternos; cuando se le estima envoltura corporal de un alma que es capaz de condenarse y de salvarse. Sólo cuando al hombre se le considera así, se puede decir que se respeta de veras su libertad...
Discurso de Fundación de la Falange.
Teatro de la Comedia, de Madrid. 29-10-1933. [jaoc0011.html]
8.- El individuo es, respecto de la persona, lo que el pueblo respecto de la sociedad política.
"Ensayo sobre el nacionalismo".
Revista JONS, nº 16. 04-1934. [jaoc0045.html]
9.- Nadie es "uno" sino cuando pueden existir otros. No es nuestra interna armadura física lo que nos hace ser personas, sino la existencia de otros de los que el ser personas nos diferencia.
"¿Euzkadi libre?".
FE, nº 1. 07-12-1933. [jaoc0016.html]
10.- La verdadera unidad jurídica es la persona, esto es, el individuo, considerado, no en su calidad vital, sino como portador activo o pasivo de las relaciones sociales que el Derecho regula; como capaz de exigir, de ser compelido, de atacar y de transgredir.
"Ensayo sobre el nacionalismo".
Revista JONS, nº 16. 04-1934. [jaoc0045.html]
11.- No se es persona sino en cuanto se es otro; es decir: uno frente a los otros, posible acreedor o deudor respecto de otros, titular de posiciones que no son las de los otros. La personalidad, pues, no se determina desde dentro, por ser agregado de células, sino desde fuera, por ser portador de relaciones.
"Ensayo sobre el nacionalismo".
Revista JONS, nº 16. 04-1934. [jaoc0045.html]
12.- Nadie ha nacido nunca miembro de un partido político; en cambio, hacemos todos miembros de una familia; somos todos vecinos de un Municipio; nos afanamos todos en el ejercicio de un trabajo.
Discurso de Fundación de la Falange.
Teatro de la Comedia, de Madrid. 29-10-1933. [jaoc0011.html]
13.- Sólo se alcanza dignidad humana cuando se sirve. Sólo es grande quien se sujeta a llenar un sitio en el cumplimiento de una empresa grande. Este punto esencial, la grandeza del fin a que se aspira, es lo que no quieres considerar.
"Carta a Juan Ignacio Luca de Tena" (2ª carta).
Diario ABC. 23-03-1933. [jaoc0008.html]
14.- El "señoritismo" es la degeneración del "señor", del "hidalgo" que escribió, y hasta hace bien poco, las mejores páginas de nuestra historia. El señor era tal señor porque era capaz de "renunciar", esto es, dimitir privilegios, comodidades y placeres en homenaje a una alta idea de "servicio". Nobleza obliga, pensaban los hidalgos, los señores; es decir, nobleza "exige". Cuanto más se es, más hay que ser capaz de dejar de ser. Y así, de los patrones de hidalguía salieron los más de los nombres que se engalanaron en el sacrificio.
"Señoritismo".
FE, nº 4. 25-01-1934. [jaoc0027.html]
(B)
15.- Pensad a lo que ha venido a quedar reducido el hombre europeo por obra del capitalismo. Ya no tiene casa, ya no tiene patrimonio, ya no tiene individualidad, ya no tiene habilidad artesana, ya es un simple número de aglomeraciones.
Discurso sobre la Revolución Española.
Cine Madrid, de Madrid, 19-05-1935. [jaoc0117.html]
16.- La característica de la tragedia española y de la tragedia europea... (es ésta): el hombre ha sido desintegrado, ha sido desarraigado, se ha convertido, ... en un número en las listas electorales y en un número en la cola de la puerta de las fábricas; este hombre desintegrado lo que está pidiendo a voces es que le vuelvan a poner los pies en la tierra, que se le vuelva a armonizar con un destino colectivo, con un destino común, sencillamente –llamando a las cosas por su nombre–, con el destino de la Patria.
"Ante una encrucijada en la historia política y económica del mundo".
Conferencia en el Círculo Mercantil de Madrid. 09-04-1935. [jaoc0103.html]
(C)
17.- El hombre en la ciudad casi no ve. Está siempre escondido detrás de su cargo, detrás de su traje. En la ciudad se ve al comerciante, al electricista, al abogado, etc. En el campo se ve siempre al hombre.
"Id al campo".
18.- Los que vamos de la Ciudad siempre nos sentimos un poco inferiores ante ellos (los del campo), que casi no nos encuentran entre la ropa.
"Id al campo".
(D)
19.- Cuando el mundo se desquicia no se puede remediar con parches técnicos; necesita todo un nuevo orden. Y este orden ha de arrancar otra vez del individuo.
"España y la barbarie".
Conferencia en el teatro Calderón, de Valladolid. 03-03-1935. [jaoc0086.html]